El Metro y Yo.

Nuestro delicioso y expedito Metro.
Ahh, el Metro. Cumbre de la sociedad clase media baja de Santiago.
La cantidad de emociones que he vivido al encontrarme con personajes que pensé, solo existirían en la mente de hábiles escritores de novelas o guionistas de cine, me ha dejado estupefacto. Personajes que me han dado satisfacciones y causado horrores…
¿Ven al viejo halitosis? Yo si.
 Quien no se ha topado con el viejo halitosis. Un hombre que al parecer desconoce los poderes benefactores del cepillo de dientes. Probablemente no usa pasta de dientes porque piensa que es como pintarse los labios y sentiría su masculinidad invadida por aquel mágico tubo con contenido mentoso desconocido. Ni hablarle del enjuague bucal, esa clase de pociones no tocan una boca de hombre halitosis, las brujerías no son sus cosas.
Que hay de la niña guagua. Esa adolescente de alrededor de 14 a 17 años que por motivos que desconozco se echa litros de colonia de guagua, es más, yo creo que se bañan con toallitas humedecidas con colonia de guagua. Que pretenden, ¿verse más jóvenes? ¿Acaso no se darán cuenta que el resto de su vida desearan verse de esta edad solo que sin colonias de guagua?
Esta clase de miradas encuentras.
El disimulado. Ese tipo que parece haber vivido atado a una silla viendo el canal evangélico y nada más, ya que cuando pasa una fémina, no importando su edad, mira con unos ojos de explorador la anatomía de esta, girando el cuello cual búho en 180 grados siguiendo sus movimientos. Y si te topas con la mirada de este sujeto después de este avistamiento, te ofrece una cara similar a la tuvo que haber tenido Pedro de Valdivia cuando miro por primera vez Santiago desde el cerro Huelen.
Maldita gente, que no sube ni deja subir!
La barrera de tiros libres. Estos me desagradan de sobremanera. Suelen habitar en las líneas del metro que tienen dos rutas (verde y roja, para ahorrar tiempo). Son humanos despreciables que cuando tu estas luchando con tu vida para entrar a aquella serpiente subterránea, y estas a punto de subir, se quedan de pie, inamovibles, sin entrar al metro y de paso, sin dejarte entrar a ti. Son esas personas que quieren estar en la primera fila para poder entrar al próximo metro y alcanzar un asiento. Son esos malditos que te impiden subirte a tu metro. Son los que más veces he empujado a los lados de puro odio.
2a Generacion de viejas.
Las Viejas-Asientos. Ellas yo creo que han desarrollado una habilidad ingeniosa, que probablemente sus hijas heredaran. Ellas son capaces de entrar al metro sentadas, no lector, esto no es una exageración, ellas entran sentadas al metro. No existe chance, cero posibilidades de que puedas ganarle a un asiento. Ellas son las depredadoras de sillas. Una vez mi papa entro a un metro vacío, había tres viejas atrás de él. Él entro calmadamente, vio un asiento vacío, se fue a sentar en él, y cuando estaba apoyando su trasero en el asiento se dio cuenta de algo, había una vieja sentada ahí. Hace solo 2 segundos esa señora no estaba ahí. No quiero exagerar, pero es verdad que las he visto caminar SENTADAS desde fuera del metro hasta el asiento. Es físicamente imposible ganarles a ellas.
¿Responderias su llamado?
Los “Mira-mi-celular-tiene-parlantes”. Esbirros generalmente, de procedencia en su mayoría lumpen. Su ego se basa en que tan fuerte suena su celular. Siempre sacan su celular, lo ponen en altoparlante, sonido máximo y algún tema reggaetón de moda. Su corte sopaipilla, sus aros perlas en las orejas y nombres como Kevin Brayan o Jerson Maiquel son tan comunes como los temas que escuchan, un daddy yankee
, y su movimiento de cabeza. Suelen mirar en todas direcciones, fijándose en cada una de las mujeres, a ver si alguna responde a su llamada de apareamiento. Sí, eso es, ¡el celular es su llamada de apareamiento! Hasta el día de hoy no he visto alguna responder a la llamada.
El agente encubierto. Es ese que generalmente vemos en una esquina, mirando de forma misteriosa y analizando a todo el mundo. Algo me dice que espera que de cierta forma lo descubran, y muchas veces así ha sido… han descubierto su ridiculez.
La defensa de la selección. Generalmente son señoras, cerca de 40 a 50 años. Justo el día de mierda que te toco caminar por todo Santiago, subir escaleras y bajar un piano del décimo piso a pulso, el único día que además, alcanzaste a sentarte en el metro, esta señora aparece. Con una marcación más férrea que un defensa de selección de futbol. Se queda frente a ti, pone caras de cansancio, mueve las piernas como si le dolieran y si tiene una bolsa o paquete trata de dejarlo lo más cerca a tu cara posible. Todo para hacerte sentir mal.
Habiendo tantos personajes en el metro, probablemente se me escaparon muchísimos, pero temía hacer esta entrada más larga de lo que ya es. Si han visto alguno de ellos por alguna parte, fotografíenlo, grábenlo si es posible. No quiero ser el único que cree ver pies grandes en el metro. Y si ven a alguien con audífonos, leyendo un libro o mirando con cara de misterioso, puede que sea yo, haciendo el ridículo, aunque por dentro me siento realizado.
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  1. #1 por Anonymous el agosto 12, 2010 - 4:39 pm

    aaaaaaaaajajajajajajajajaja siii la famosa colonia de guagua y las malditas viejas ke se tiran encima…esas viejas weonas que entran sentadas son las mismas ke te empujan cuando nisikiera ha llegado el metro y que ponen una cara de histerica brigida cuando tu entras antes que ellas y a un ritmo civilizado pq piensan que kieres usar sus preciados nidos, pq son como aguiluchos las wnas igual de feos y con olor a zoologico ¬¬

  2. #2 por Mari el agosto 12, 2010 - 6:24 pm

    HAHAHAHAHAH una vez me toco ir sentada y que se subiera un viejo redondo, obeso hasta las orejas y el descriteriaoo me pidio el asiento diciendo que tenia problemas a las rodillas!!Lo miré de pies a cabeza y me reí tan fuerte de él, cuando lo notaron todos le dije que era obio qeu le dolieran las rodillas si era una vaca ql y por culpa suya y de nadie mas, que no viniera a webiarme a mi con que le diera el asiento hahahahano me arrepiento (H).

  3. #3 por The Mean Man el agosto 12, 2010 - 8:38 pm

    El metro tiene muchos personajes y muchas cosas curiosas, como por ejemplo las estaciones turismo -aventura como Baquedano. Subes una escalera y vas a dar donde nada que ver, bajas la escalera pero no vuelves al lugar de origen, caminas hacia un costado y saliste a vicuña mackenna, rarísimo.Muy buen trabajo Arconte.

  4. #4 por Maese el agosto 12, 2010 - 8:43 pm

    buenisima, yo me he fijado en los que se sientan en el piso cuando el tren va completamente lleno, no entiendo si tienen una fasinacion por olorsar traseros, o la gravedad afecta mayormente sus posaderas.también están los que cuartean, mirando por el vidrio del metro, ( yo lo he hecho )aaa y el clásico ese tipo que se acerca y te dice" se baja en la próxima estación?", como si le importara!, yo creo que es una manera estúpida de pedir un espacio para bajarse, como para no molestar xD haha.

  5. #5 por Anonymous el agosto 15, 2010 - 2:21 pm

    arconte….por primera ves leo tus algologias……y me recague de la risa…..esta wenisimo….todos los dias en la mañana me encuentro con todos tus personajes……pero el que mas odio, es el COMPLEJO DE PUERTA….es aquel que aunque el metro este vacio, se queda solo en la puerta tapando la entrada de todos los que queremos llegar a tiempo a nuestros trabajos…..los odio con todo mi corazon….y de hecho es con los unico que desaogo mi ira……besitos mi wacho y esta reweno su publicacion….Karlitra

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